Festival de Cine de Cartagena de Indias 2013

8 Mar

Aprovechando la visita de Mayita, fuimos al Festival de Cine de Cartagena de Indias para disfrutar de su quincuagésima tercera edición, a la que estábamos acreditadas con este vuestro blog, y de cuyas bondades disfrutamos ampliamente.

Cartagena o Festival de Cine son dos palabras que ya de por sí apetecen, pero si además las juntas en una misma oración producen un estallido de felicidad similar, en fuerza e intensidad, al que genera  para los aleccionados oídos de un valenciano la traca final de una Mascletà; un subidón capaz de hacerte saltar de emoción y expresar, con empeño aunque sin demasiada originalidad: “qué guay, me ha gustado mucho, quiero más”.

Y es que Cartagena, amigos, es mucha Cartagena.

Foto que deja bastante que desear 1. #osjuroquemola

Foto que deja bastante que desear 1. #osjuroquecartagenamola

Foto que deja bastante que desear 2. #deverdadqueestáguay

Foto que deja bastante que desear 2. #deverdadqueestáguay

Esta foto tiene un amarillico vibrante. #esmejorverla

Esta foto tiene un amarillico vibrante, ¿eh?. #buscadengooglemejor

No tengo grandes fotos, no me lo explico, pero la ciudad es muy bonita; resulta difícil describirla sin caer en lo típico, pues se trata de una ciudad colonial de libro, dentro de cuyos concisos límites fortificados nada es feo. Ya sabéis, un poco lo de siempre: una muralla con cañones, casas coloniales de vivos colores, balcones floridos, grandes plazas donde se asientan los monumentos más importantes de la ciudad, calles adoquinadas, carruajes tirados por caballos que, cual góndolas en Venecia, sirven más que nada para sacar dinero a los turistas… y así. Una ciudad preciosa, que cuenta además con un gran valor añadido: el Caribe. Porque, por lo la descripción de arriba, bien podría tratarse Sevilla, pero no, pues en Cartagena se respira caribeñismo a tope, con todo lo bueno que eso conlleva: playa, sol, cocos helados, frutas tropicales, tardes calurosas que se digieren mejor con la brisa del mar azotándote en la cara y una cerveza fría bajando por tu garganta… Sí, amigos, podríamos asegurar que en Cartagena tanto los lunes, como los martes y los miércoles, son los nuevos jueves. Para el turista con dinero, claro, porque si vienes a esta ciudad en plan mochilero, te la pierdes: cuesta aproximadamente el triple que cualquier otra ciudad colombiana y los vendedores se las saben todas.

¡Al fresco!

Señor estresado por la venta de cocos

Estas titis me hicieron comprarles fruta por la foto. Así se las gastan en Cartagena

Señoras que venden frutas y dan un poco de miedo

Así, tenemos una ciudad que mola y un festival de cine: uno que lleva 53 ediciones de recorrido y en el que, por tanto, sus organizadores saben lo que se hacen.  Uno de sus puntos fuertes es que es completamente gratuito, con el objetivo de que sus habitantes, y medio país, puedan disfrutar del mismo – eran muchos los colombianos que llegaban a la ciudad animados por el perfecto plan Cartagena caribeña + siete días de pelis por la cara -.

La ciudad es pequeña, por lo que resulta muy fácil ver un gran número de películas. En los siete días que duró el festival, hubo 290 proyecciones repartidas en diez salas: cinco en el centro histórico y otras cinco en unos cines cercanos a tan sólo diez minutos en taxi. Desde las 9 de la mañana hasta las 10 de la noche, se podía disfrutar de diferentes géneros: ficción, documental, cortometrajes, Colombia al 100% – una nueva sección en la que se mostraba lo mejor del cine colombiano -, Gemas – donde se proyectaron las películas más premiadas del 2012 -, y las retrospectivas de los invitados especiales de este año: Harvey Keitel, Paul Schrader y Julio Medem, así como las de otros autores como Vittorio De Sica o Raoul Peck. Cine para todos los gustos, gratis y sin largas colas de espera.

La acreditación aportaba preferencia en algunas sesiones y la posibilidad de asistir a las ruedas de prensa, charlas y fiestas regadas con alcohol gratis que se daban cada tarde, con el fin de que la gente hiciera contactos. Estas fiestas eran las Happy Hour y, efectivamente, eso de que nos dieran copas de vino por el morro durante dos horas, nos hacía muy felices a las dos.

¡La buena vida, señores!

El mismo día que empezaba el festival fuimos a recoger, entusiasmadas, nuestras acreditaciones a la sala de prensa. Ni cortas ni perezosas, pedimos también entradas para la Gala de Inauguración, que contaría, sin saberlo todavía, con Harvey Keitel y familia, y el mismísimo presidente de Colombia: Juan Manuel Santos.

Tener un carnet con mi nombre, foto y el nombre del blog me hacía mucha ilusión, no os lo voy a negar. A Mayita, como podéis comprobar, también.

Tener un carnet con mi nombre, foto y el nombre del blog me hacía mucha ilusión, no os lo voy a negar. A Mayita, como podéis comprobar, también.

Allí estábamos, exfoliadas, hidratadas y monísimamente sentadas en nuestros sitios, cuando los vimos aparecer. Nuestras vecinas de atrás recibieran a Harvey diciendo: “Ése debe de ser el actor gringo superconocido”. Yo, como la fanática que soy en general de la gente que mola en particular, me puse a gritar y me levanté para intentar grabarle un poco bien, pero sólo le pillé el cogote. Minutos después, apareció Santos: “Madre mía, pero si es el presidente”, dijimos las dos, flipando. Los colombianos que teníamos alrededor no parecían demasiado entusiasmados, pero para nosotras, que un presidente abriera un festival era algo bastante inaudito. Harvey Keitel también lo apuntaría al día siguiente en su coloquio: “Es la primera vez en mi vida que veo a un presidente inaugurando un festival de cine: mi aplauso para él”. Y la verdad es que el tío le puso empeño al asunto, que se cascó un discurso de memoria la mar de majo.

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Al presidente de Colombia le gusta el cine, o al menos lo parece, e hizo hincapié en las muchas medidas que su gobierno está impulsando para que se ruede en Colombia, entre las que se encuentra el “Fondo Fílmico Colombia, dotado con recursos de 25 mil millones de pesos – casi 11 millones de euros –  para devolver a quienes hagan películas en nuestro país hasta el 40 por ciento de los gastos realizados en Colombia que tengan que ver con aspectos cinematográficos y hasta el 20 por ciento de sus gastos logísticos, como alimentación, transporte y alojamiento”. Para finalizar su discurso, el titi, sin ninguna vergüenza y haciendo un pequeño homenaje a Paul Schrader, invitado que llegaría a Cartagena en los siguientes días, imitó a De Niro en Taxi Driver: “Are you talkin’ to me? Are you talkin’ to me? Sí, señores productores del mundo, les hablamos a Ustedes, porque es el mejor momento para hacer cine en Colombia”.

Ole sus cojones.

Lo cierto es que las medidas son impresionantes, sobre todo comparándolas con las casi nulas que ofrece España en estos momentos. En mi opinión, que un país entienda la importancia del cine –  como por ejemplo, servir de escaparate ante el resto del mundo – dice mucho de su cultura. Por cierto, si hay algún productor en la sala, al parecer la mejor jugada es coproducir con otro país latino, como Perú o Ecuador, y rodar en Colombia. Ayudas por todos lados. ¡La peli casi regalada!

Tras la charla del Presidente, se estrenó la película Roa, del director colombiano Andrés Baíz, uno de los más jóvenes y prometedores del país, artífice también de La cara oculta.

Al tratarse de la cinta que inauguró el festival, vamos a darle un poco de cancha: Roa narra uno de los sucesos políticos más importantes del último siglo en Colombia: el asesinato en 1948, a manos de Juan Roa Sierra, del político liberal Jorge Eliécer Gaitán, abanderado de los derechos de los obreros, quien iba a ser con casi total seguridad el próximo presidente de Colombia. Su muerte desató El Bogotazo, una serie de exaltadas revueltas por las calles de la capital colombiana, en las que se exigía la renuncia del presidente conservador Mariano Ospina Pérez,  y que terminó contagiándose a todo el país. Esta rebelión, junto con la pesadumbre que provocó el asesinato de uno de los líderes liberales más carismáticos de todos los tiempos,  inició el período de La Violencia, que todavía hoy perdura.

La película no está mal – con vosotros, mi nueva faceta como crítica de cine -, aunque no termina de cumplir con sus objetivos: narrada desde el punto de vista del victimario y sus motivos para perpetrar el crimen, lo cierto es que ni su vida ni sus razones para hacer lo que hizo son tan apasionantes como para dos horas de metraje; no obstante, no se puede negar  que tiene un final emocionante – todo esto, sin despeinarme  -.

Así de bien nos recibió Cartagena, mucho mejor de lo que hubiéramos podido intuir. Los siguientes días hicimos una mezcla de turismo y festival: asistimos a muchas proyecciones, en su mayoría documentales, visitamos la ciudad, asistimos a los happy hour como profesionales que somos, y nos dimos nuestros homenajes a la hora de cenar. Entre lo que vimos, destacar “La eterna noche de las doce lunas”, documental que narra la práctica de encierro durante un año a las niñas wayúus, cultura indígena de la Guajira, tras su primera menstruación. O Sibila, ganadora del Premio Especial del Jurado, y en la que su directora Teresa Arredondo narra, a través de los testimonios de sus familiares, la implicación de su tía Sibila en la organización comunista Sendero Luminoso, por la que fue encarcelada.

Por supuesto, las charlas con Harvey Keitel y Paul Schrader eran de asistencia obligada. No creáis que ignoro a Julio Medem, que me parece bien, pero por desgracia, no coincidimos en fechas.

Sobre lo que en ellas se habló, versarán las dos próximas entradas.

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8 comentarios to “Festival de Cine de Cartagena de Indias 2013”

  1. Ugly 08/03/2013 a 9:54 pm #

    Claro Lago es un hallazgo

    • Arti Montoya 09/03/2013 a 3:53 am #

      Tía, lo he quitado, pero no por la errata, sino porque acabo de ver la peli ¡y estaba haciendo un spoiler de la virgen!
      Por cierto, mola mucho la peli.

      • Álex Montoya 11/03/2013 a 10:24 am #

        ¿Qué ha pasado con Clara Lago?

      • Arti Montoya 11/03/2013 a 3:14 pm #

        Jajaja, nada.
        Para empezar puse Claro Lago. Pero luego, basándome en el trailer de La Cara Oculta, y sin haber visto la peli, hice un megaspoiler. Vi la peli por la tarde y lo quité. Porque aunque salga en el trailer me parecía mal.

  2. Regi 08/03/2013 a 9:54 pm #

    Me río bastante…

  3. Regi 12/03/2013 a 9:41 pm #

    Alex, he’s talking to you!!!

  4. jose montoya saenz 12/03/2013 a 10:06 pm #

    Això de la clara lago no ho pillo,pero els teus germanets son un torrac…

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